• Joaquín Montes

ANÁLISIS DEL INCREMENTO DEL SALARIO MÍNIMO EN COLOMBIA PARA 2017 E INFLACIÓN 2016

Vuelve la discusión sobre el salario mínimo en Colombia en una coyuntura muy especial: la inflación está en un punto de inflexión luego de la aceleracion de los precios de los alimentos causada por el fenómeno del Niño 2015-2016.

Además de los precios de los alimentos, otro fenómeno que afectó los precios fue la mega-devaluación del peso del 2013.

La tasa de inflación llegó a rozar el 9% en Julio de 2016, por la suma de estos dos hechos.

Ambos fenómenos han cesado e incluso se devuelven: luego de El Niño, los precios de los alimentos se están desplomando; tanto, que generan una desinflación al sorprendente ritmo de de cero coma siete por ciento mensual durante cuatro meses consecutivos: Agosto, Septiembre, Octubre y Noviembre.

Por el lado del dólar, a lo largo del año 2016 se ha visto estabilidad o incluso revaluación al compararlo a los niveles del final del 2015.

Esto ha colocado la tasa de inflación anual a noviembre en 6,0% . A este ritmo, la inflación en Diciembre sería apenas superior al 5%.

Es por eso que podemos decir que la fijación del salario mínimo para 2017 está ocurriendo en un momento bien particular: de una parte, es la primera vez que cae la capacidad de compra del salario mínimo anual en los últimos 15 años; hecho que valida los pedidos de un alto incremento, incluso superior al 10%. Pero de otra parte, no nos encontramos en una senda inflacionaria de 10% y las señales más recientes apuntan a que estamos actualmente en una senda inflacionaria de 5% o incluso menor.

Es por ello que sería un error garrafal validar una inflación de 10% o más a través de una señal tan importante como el incremento del salario mínimo, pues este solo hecho nos colocaría en una senda inflacionaria más alta.

Y sería un error incluso para los asalariados. Veamos porqué.

¿CUÁNTO PIERDE EL SALARIO MÍNIMO CON LA INFLACIÓN?

(Parte dos de cuatro)

Como todos los años, iniciamos este 2016 con un salario mínimo mensual que, al subir los precios, compra menos en febrero que en enero, y así sucesivamene hasta diciembre.

Vamos a graficar aquí la capacidad de compra del salario, o sea, en la jerga técnica, el salario mínimo real.

Si la inflación fuera nula, el salario sería igual al principio y al final y este problema no se presentaría. La capacidad de compra anual sería igual al salario minimo mensual por doce. Trece, por las primas, que aquí se simplifican en las gráficas. Los cálculos sí las incluyen.

Ahora bien, si hay inflación, hay pérdidas en la capacidad de compra.

Graficamos aquí las pérdidas sufridas con inflaciones de 3%, 7% y 11% para un salario mínimo sin primas, para simplificar el gráfico. Al final, el incremento recupera la capacidad de compra inicial.

Como el salario pierde valor mes a mes, la mejor medición no es la pérdida o ganancia del salario mínimo de Enero a Enero ; la medición que importa es la suma de las cosas que se pueden comprar con el salario a lo largo del año. Y esto es lo que hemos aquí graficado, adicionando las capacidades de compra de los salario mensuales.

Tenemos aquí graficada la capacidad adquisitiva del salario mínimo anual del año 2016, sufriendo inflaciones lineales de 0%, 3%, 7% y 11%. Vemos que la pérdida a lo largo del año al pasar de una inflación del 3% a una del 7% es de casi dos cientos mil pesos a lo largo del año.

Los cálculos están hechos para el salario mínimo, pero son válidos para todos los niveles de ingresos y salarios, y son proporcionales: si la pérdida por pasar de una inflación del 7% a una del 11% es de casi 200 mil pesos al año, para alguien que gane un ingreso fijo de diez salarios mínimos, la pérdida es de un dos millones de pesos al año. Y si el cálculo se hace para pasar de una inflación del 3 a una del 11%, pues la pérdida es de 400 mil pesos al año para un salario mínimo, y de cuatro milones pesos para un ingreso fijo de diez salarios mínimos.

Hicimos estos cálculos con una inflación lineal, pero la inflación en Colombia no es lineal: es más fuerte de Enero a Mayo y en el segundo semestre no es raro ver inflaciones negativas. Así que las pérdidas son, de hecho, mayores que las que hemos ilustrado. Si se hace el cálculo con la estacionalidad usual para Colombia, la pérdida por pasar del 3% al 11% es de 522 mil pesos al año.

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EL YO-YO DEL SALARIO MÍNIMO CONTRA LA INFLACIÓN EN COLOMBIA: PÉRDIDAS Y GANANCIAS DEL SALARIO MÍNIMO COLOMBIANO A LO LARGO DE TREINTA AÑOS.

Miremos qué ha ocurrido con el salario mínimo -mensual y anual- menos la inflación, es decir, la capacidad de compra del salario mínimo, en los últimos treinta años.

Usaremos como métrica la capacidad de compra anual del salario, como ya se explicó.

Como la capacidad adquisitiva se mide en pesos de fin del 2015 o de inicio del 2016, podemos identificar fácilmente al salario mínimo al primero de enero de 2016 ($766.455). A los demás valores se les debe sustraer la inflación para encontrar valores reconocibles.

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En épocas de altas inflaciones el incremento del salario recuperaba lo perdido, pero la capacidad de compra del salario se erosionaba rápida y sustancialmente, incluso si ocurrían mega-incrementos de buena intención como en 1990; pero incluso un mega-incremento era erosionado rápidamente por la inflación de los años siguientes.

Durante más de una década el salario estuvo estancado. Medido anualmente y en pesos de fin del 2015, el salario mínimo en Enero de 1996 compraba ocho mil pesos menos que el de once años antes.

Esta era una época de inflaciones alrededor del 25%.

El salario mínimo inicia un ascenso lento pero seguro luego de la baja brutal de la inflación con la crisis 1999-2000 y sigue subiendo a lo largo de veinte años. Hoy la capacidad de compra del salario mínmo anual se sitúa en diez millones de pesos casi exactos, un incremento de 34% en veinte años.

Obśervese que la capacidad de compra anual -en rojo- se incrementa más que si tomamos enero vs. Enero, que es la métrica tradicional.

Naturalmente, porque la capacidad de compra del salario a Diciembre se incrementa más, gracias a una inflación menor a lo largo del año: 42% de incremento en veinte años en Diciembre contra apenas 23% de incremento de Enero de 1986 a Enero de 2016.

Esta diferencia nos permite decir cuánto del incremento puede atribuírse a la negociación y cuánto a la disminución de la inflación: del incremento del salario mínimo anual de 34%, 23% debe atribuírse a la negociación y el resto, 11%, a la baja de la inflación. Grosso modo, dos terceras partes ha sido la negociación y una tercera parte la menor inflación.

Los cálculos exactos pueden descargarlos en la página www.dattoinfo.com.

En el siguiente video, mire las pérdidas o ganancias en capacidad de compra si hay alto incremento y alta inflación.

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14%: ¿ UN TIRO POR LA CULATA?

Aunque esta vez se estuvo muy cerca de llegar a un acuerdo, el incremento del salario mínimo colombiano para 2017 fue decretado de manera unilateral por el gobierno y fue del 7%.

Este incremento implica que el salario mínimo al primero de enero recuperó la inflación y ganó poco más de un punto, ganancia que está en la norma de los últimos veinte años, como se mostró en la tercera parte de esta serie.

En lo que sigue no se va a a discutir si el nivel del salario mínimo colombiano es insuficiente, o qué medidas habría que tomar para llevarlo a un nivel digno.

Vamos a discutir el efecto que la inflación ha tenido y puede tener sobre el salario mínimo a lo largo del año usando la capacidad de compra anual del salario, porque vimos en un video previo que la medida usual del incremento del salario mínimo del primero de enero al primero de enero es incompleta, y que lo importante es la capacidad de compra de los trece salarios mensuales a lo largo del año, capacidad que depende esencialmente de la inflación.

De este análisis se concluye que sería una ganancia ilusoria lograr un incremento del 14%, si la inflación va al alza. Las ganancias de un 7% son un poco menores en el primer año, pero son reales, estables y permanentes. Veamos cómo se llega a esta conclusión.

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Vimos en la primera parte de esta serie cómo ésta es una coyuntura muy particular, con una inflación que baja estrepitosamente -sin que nos hayamos dado cuenta- y ya estamos en una inflación de 5% y bajando. Si no ocurren sorpresas como un fenómeno de El Niño o un incremento inusitado del salario mínimo, Colombia alcanzaría una inflación de entre 5% y 4% en 2017.

Ahora bien, la cifra que el público tiene en la mente sobre la inflación hoy en día no es 5 o 4%; es algo alrededor del 8 o 9 %.

En estas circunstancias tan particulares, ¿qué hubiera ocurrido si se hubiera logrado un incremento mayor, digamos, 14%?

Esto hubiera sido una importante “sorpresa” económica y una señal muy fuerte para la inflación. Muchos precios hubieran subido alrededor del 14% y seguramente al finalizar el año tendríamos inflación más cercana al 14% que al 4%.

Si se hubiera obtenido un incremento del 14% con una inflación del 14%, los empleados hubieran tenido la ilusión de ganar un millón 400 mil pesos más en el 2017. Pero hay inflación, así que la ganancia sería de 360 mil pesos, comparando con cero inflación. Ahora bien, luego del aumento decretado, es más realista comparar con el escenario de 7% de incremento y 7% de inflación: en este caso, la ganancia de pedir y lograr un incremento de 14% se reduce a 186 405 pesos.

Observen que las pérdidas no son proporcionales porque la inflación en Colombia no es lineal, sino que para Marzo ya se ha producido la mitad de las pérdidas, como se mostró en el segundo informe de esta serie.

En todos los escenarios se pueden adicionar ganancias reales, por ejemplo la tendencia histórica de 1,1% sobre la inflación; esto no afectaría el orden ni las ganancias calculadas; si a todos los escenarios se les agrega la misma cifra. Para quien quiera hacer sus propios cálculos, la hoja está disponible para su descarga en www.dattoinfo.com

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Saquemos algunas conclusiones de lo que hemos visto hasta ahora.

¿Vale la pena tomar el riesgo de pedir y lograr un 14% de incremento para ganar 186 mil pesos en 2017?

Quien recomiende tomar ese riesgo se está tirando un tiro por la culata, pues desprecia al menos tres factores importantes para que esta ganancia se haga real.

El primero, que en la historia no se ven ganancias extraordinarias de ese tamaño. En 1990 se subió el salario mínimo once puntos por encima de la inflación y el resultado fue una aceleración de la inflación que había erosionado completamente el salario mínimo dos años después, como se vio en tercer informe de esta serie.

Otro ejemplo más extremo está en Venezuela, donde los sucesivos incrementos han tratado de alcanzar una inflación que, como resultado, se acelera más y más, y cuando ya van en 700% de inflación la erosión del salario es tal que lo ha reducido a la mitad del nivel del 2005.

El segundo problema, es que mientras la inflación estuvo por encima de veinte por ciento los incrementos fueron siempre erosionados por la inflación. Sólo con inflaciones menores se han dado incrementos en la capacidad de compra; pequeños, sí, pero estables y duraderos, que suman hoy por hoy 33% desde 1996, como se mostró en la parte tres de estos informes.

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El tercer problema es que ante una aceleración de la inflación al 14% el Banco de la República se hubiera visto obligado a tomar medidas, necesariamente recesivas, para detener ese incremento de los precios.

Este escenario se parecería a los años 1999-2000. Y sí, para quienes quedaron con empleo, hubo importantes ganancias: casi 5% real con el nuevo salario en Enero del 2000. Pero el desempleo en el 2000 alcanzó el 20% y quien pudo abandonó el país después de haber perdido su casa ante el incremento de las tasas hipotecarias. Nadie celebró que el salario comprara más…

La ganancia en capacidad de compra al obtener un incremento de 14%, por supuesto que sí existe, en especial los primeros meses y durante el primer año, pero, primero, no se repite año tras año, segundo, bien medido, su tamaño es es similar al del incremento que se puede esperar normalmente cada año y tercero, nos deja en una senda inflacionaria más alta.

Es un tiro por la culata.

El incremento de 1,1% es pequeño, pero es primero, real, segundo, estable y tercero, permanente. Y eso sin considerar que en el escenario más probable para el 2017, esto es, un aumento del 7% con una inflación entre 5 ó 4%, el incremento real podría ser atractivo.

Aquí no hemos discutido si el salario mínimo colombiano es insuficiente, o qué medidas habría que tomar para llevarlo a un nivel digno. Simplemente concluimos que insistir en solicitar de manera miope un incremento de 14% -casi diez puntos por encima de la inflación- no es una manera efectiva de lograr un incremento en la capacidad de compra de los salarios.

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